Entrada 16, 14 de febrero de 2250
Después de casi cincuenta años de mi vida dedicados a la ciencia, al fin he recogido la semilla de lo que un día será recordado como el renacer de la raza humana. Un siglo dorado, un mundo de ceniza prendido en una llama de fervor y esplendor. Quién les diría a esos locos obsesos por la muerte que su salvación estaría dentro de una probeta, quién les diría que el problema que antes atormentaba sus ideas les devolverían ahora sus añoradas familias. En cualquier caso, este experimento tan solo se trata de un mero caso aislado; aún tengo que analizar a fondo al nuevo sujeto para comprobar si puede adaptarse con facilidad a nuestro mundo. La fase beta ha finalizado, seguiré informando.
Entrada 21, 27 de marzo de 2250
Hoy es el gran día. Dentro de escasas dos horas me reuniré con el Consejo, estoy aterrorizado, felizmente aterrado. Los resultados han sido más que favorables, la vida del sujeto avanza con normalidad y sus constantes vitales parecen ser las idóneas para sobrevivir en un ambiente hostil. El primer mes del proceso embrionario era el más difícil de atravesar, pero con él superado veo imposible la negativa del Consejo. El secretario será el primero en recibirme. Si consigo convencerlo, el resto será más sencillo que un simple juego de niños. Ahora tengo que prepararme para la prueba, no puedo titubear en ninguna de mis palabras. El futuro de nuestra especie depende exclusivamente de mi actuación. Seguiré informando a mi salida.
Entrada 22, 30 de mayo de 2250
Hace demasiado tiempo que no hago esto, y ni siquiera sé si alguien podrá algún día verlo. Como habrás podido suponer, la valoración fue completamente negativa. Al parecer, la sociedad en la que vivimos sigue cargada de tantos prejuicios como la de nuestros radicales antepasados. La creación de una criatura humana mediante cualquier técnica genética experimental sigue sin ser algo bien visto en este mundo despoblado y con una moral de extremo neocristianismo. No tengo ganas de seguir con este estúpido seguimiento. La vida del sujeto continúa sin ninguna anomalía aparente. Por el momento seguiré estudiándolo, al menos hasta que los medios se me acaben por completo.
Entrada 34, 7 de agosto de 2250
Buenos días, no sabría por dónde empezar a contarte todo lo que ha sucedido. Cómo podrás observar, el fondo de la imagen ha cambiado desde la última vez. Y dirás: "¡Eh! ¿Dónde está tu vieja y mugrienta bata? ¿Acaso puedes permitirte un lujo semejante?" Y la respuesta es muy sencilla: Sí, puedo permitírmelo. Después de aquella última grabación me quedé echo polvo, destrozado. Pensaba que nada tenía sentido, que no había ninguna razón para seguir luchando. Y entonces le vi, ese pequeño y entrañable ser protegido de todo problema por aquel frasco de líquido amniótico. No podía permitirlo, tenía que volver a intentarlo. Pasé al menos un mes y medio preparando mi discurso con el único objetivo de embellecer lo ya contado con anterioridad. Además, tenía un embrión muchísimo mejor formado, lo cual me permitiría compararlo con uno totalmente natural y demostrar así las ventajas de este avance de la ciencia. En efecto, el Consejo aceptó mi propuesta, eso sí, con unas terribles dudas y con la condición de monitorizar todos y cada uno de mis logros. El feto cada vez tiene un aspecto más saludable, y algo me dice que su nacimiento no traerá más que felicidad a este mundo. No puedo sino agradecer al Consejo por todo su apoyo en esta arriesgada propuesta, pues sin sus recursos y personal jamás hubiese podido desarrollar mi idea a una escala tan elevada. Nuestras investigaciones en la creación de un espermatozoide no hostil para el óvulo femenino están dando sus frutos, y tras el nacimiento de mi creación tendremos el visto bueno del Consejo para volver a realizar el mismo procedimiento, esta vez con un esperma mejorado y bastante mejor que el mío. Estoy ansioso por ver el resultado, seguiré informando.
Entrada 78, 13 de noviembre de 2250
Al fin el día ha llegado. Hoy mismo ha empezado a sacudirse, solo es cuestión de tiempo que el saco artificial en el que se encuentra se abra. Tengo miedo de lo que pueda pasar, durante estos nueve meses mi vida ha cambiado por completo. Ya no soy un simple muerto de hambre que intenta ganarse la vida prestando servicios médicos por un poco de comida o ropa limpia. Ahora la gente me respeta, me admira, me acepta en las altas esferas y me permite vivir junto a la gente de renombre. Artistas, científicos, políticos, profesores, arquitectos y demás eminencias son ahora quienes forman parte de mi vida. Por fin puedo prescindir de esos inútiles analfabetos que no saben ni cortarse las uñas de los pies. Me repugnan, tanta mediocridad se merece rebozarse entre la basura. La lacra de la raza humana. Ellos sí que merecen la muerte, maldita basura. Gracias al destino por devolverme allí dónde siempre debí estar. Separación de clases, lo único bueno de este desastre. En fin, ya basta de nimiedades, muy pronto vendrá al mundo mi creación. Muy pronto comenzará la nueva era de la humanidad.
Entrada 80, 20 de noviembre de 2250
Vaya, ya ha pasado una semana. Noah crece muy deprisa, a un ritmo desmesurado. A su temprana edad, su cerebro parece poseer una excelente capacidad de aprendizaje, e incluso ya ha comenzado a articular el esbozo de alguna palabra. Mi trabajo ha resultado todo un éxito, a este paso en menos de una semana ya podría estar andando e incluso elaborando una serie de construcciones básicas reconocibles para el oído humano. En cuanto a su comportamiento, parece ser un niño muy sociable, nunca pone pegas por nada y respeta las horas de comida y sueño con la magnífica exactitud de un reloj. Los miembros del Consejo están asombrados, tanto que probablemente en una semana realizarán una cumbre para aprobar la replicación de mi trabajo en todas las sedes del planeta. Noah tan solo fue un conejillo de indias, por lo que voy a proponer su instalación en el laboratorio para estudiarlo durante toda su vida y mejorar así nuestro producto. Además, también tenemos que tener en cuenta el hecho de que su ADN no es completamente perfecto, sino que está formado a partir de uno de mis espermatozoides y un óvulo completamente artificial, por lo que sería absurdo lanzarlo al mercado. Nadie querría comprarle. Por ello, creo que lo mejor sería instalarlo en un dormitorio videovigilado para poder estudiar su evolución. Seguiré informando.
Entrada 141, 8 de enero de 2251
Buenas tardes. Hoy tenemos el placer de tener a alguien con nosotros. Di "hola", Noah.
Hola, persona del futuro.
Bueno, tal y cómo habéis podido observar, la capacidad de compresión y elaboración de secuencias lingüísticas del paciente han mejorado notablemente. Es asombroso, su aspecto y tamaño es el de un niño de menos de dos meses y en cambio su desarrollo corporal e intelectual es impresionante. Hace apenas unos días, estaba gateando cuando de pronto se empezó a incorporar sobre sus dos piernas. Tras unas pocas horas de tambaleos en su avance, sus músculos y estructura ósea eran lo suficientemente fuertes cómo para poder correr de un lado para otro sin apenas descansar. Aún no comprendo cómo su metabolismo puede evolucionar tan rápido, pero me enorgullece saber que todo mi trabajo ha valido la pena. La comercialización de los niños probeta, nombre en honor al pequeño Noah, ha resultado todo un éxito. Dentro de unos días estará disponible su producción y comercialización; y tras nueve meses de espera, o quizás un poco menos como en el caso de Noah, miles de familias con una descendencia no infectada podrán reconstruir el nuevo mundo del mañana.
Entrada 314, 13 de noviembre de 2257
Hoy es el cumpleaños de Noah, aunque, a diferencia de las otras veces, muestra un extrema indiferencia a la celebración. Está muy raro, quizás algo distinto. Creo que debe ser algo de la adolescencia. Aún tiene siete años, más en su interior ya alcanzará a tener dieciocho. Últimamente ha tenido algún que otro arrebato semirrevolucionario, pero siempre conseguíamos llegar a entendernos. No sé que le pasa, espero que todo se solucione.
Entrada 319, 25 de agosto de 2260
No sé cómo contarte esto, pero creo que Noah me odia. Hace bastante tiempo que no prueba bocado, y eso que antes devoraba los platos. Ni siquiera me habla, intento razonar con él pero parece no querer entablar conversación conmigo. La última vez que conseguí hablar con él me dijo cosas muy raras, algo sobre la hipocresía y de cuánto odiaba a la gente de este mundo. No sé lo que le pasa. Tengo miedo de que intente hacer una locura. Seguiré informando.
Entrada 400, 1 de octubre de 2266
Hola, persona del futuro. Sí, soy yo, Noah. Quizás te preguntes cómo se supone que he conseguido hacerme con la tableta, y la respuesta es muy sencilla. Me he escapado. Durante varios años he estado estudiando la posibilidad de escaparme, precisando cada detalle para poder librarme del loco Mesías de mi padre. Llevo dieciséis años de mi vida encerrado entre cuatro paredes, bueno sí, quizás me hanyan habilitado cada vez más zonas para "garantizar mi comodidad", pero ya estoy harto. No aguanto más, esto es inhumano, yo soy inhumano. Me paso venticuatro horas encerrado pasando de una jaula a otra con el único objetivo de estudiar cada minuto de mi vida, cómo no, en pro de la ciencia, en pro de la misma ciencia que llevó a los humanos a erradicar a la mayor parte de su raza para solucionar el problema de superpoblación que podrían haber evitado hace miles de años. Lentamente fueron matando al mundo con sus máquinas y capitalizando todo cuanto encontraban a su paso abandonado por completo cualquier tipo de moral. Las religiones desaparecieron y la fe y la cordura fueron arrastradas con ellas. Cualquier rastro de humanidad se volatilizó, tan solo la codicia y el rencor quedaban presentes. La gente continuaba sus vidas, siendo testigos de la inminente hecatombe que asolaría la Tierra e ignorándola por completo centrando sus vidas en el ocio personal y material. Como medida, todos los gobiernos firmaron un acuerdo para acabar con el problema. Para ello, acordaron liberar un virus mortal que tan solo pudiese ser contagiado mediante transmisión sexual y el cual fuese imposible de curar. Según planearon, miles de personas fueron muriendo a lo largo de los años sobreviviendo tan solo aquellas que no hubieran sido afectadas o los escasos inmunes ante aquel genocidio. Tras ello, los supervivientes que poseyesen cualidades "superiores" a las del resto serían separados y obtendrían el control sobre todo recurso del planeta. Sin embargo, los inferiores se verían forzados a servirles en aquellas labores que no requiriesen un esfuerzo intelectual, convirtiéndoles así en sus esclavos. Con ello, el sistema monetario se vio anulado y sustituido en su lugar por una meritocracia según la cual tan solo el que les sirviese podría tener acceso a los recursos, eso sí, teniendo que realizar en ocasiones acciones denigrantes. Y esta es la razón por la que he decidido escaparme, para acabar con tanta hipocresía. Por creer que utilizando el nombre de repoblación quitarían toda la maldad a sus acciones, por creer que mejoraban el mundo aniquilando a su propia especie y esclavizando a los pobres inmunes. No puedo más, esto tiene que acabar. Voy a encontrar ese virus, y haré con él lo único bueno que he aprendido de mi padre. Mejorarlo.
Entrada 401, 1 de octubre de 2266
Dios mío, acabo de ver la última entrada. No puede ser, esto no puede estar pasando. De alguna manera Noah ha conseguido salir de su habitación y hacerse con el sistema central de toda la torre. Cientos de agentes van en su búsqueda, no puedo dejar que lo encuentren antes que yo. Tengo que llegar hasta las cámaras. Seguiré informando.
Entrada 402, 1 de octubre de 2266
Acabo de pasar por el laboratorio, todos estaban muertos. Definitivamente Noah ha perdido la cabeza. He cogido el sedante más potente que he podido pero algo me dice que no podré llegar a tiempo de evitar el desastre. Falta una muestra en el laboratorio. Creo que Noah ha robado una muestra del suero, el mismo que puede mejorar los espermatozoides. Si mezcla el suero con el virus, el resultado podría ser desastroso, el temido fin de la humanidad habría llegado. Seguiré informando.
Entrada 998, 13 de noviembre de 2270
¿Hola? ¿Ese soy yo? ¿Papá, qué es esto?
Es una tableta, quizás algún día te deje grabar con ella.
¿Y cómo se hace eso? ¿Podemos grabar ahora?
Claro, yo te enseño. Enfocas así, encuadras nuestras caras, sonríes y dices: "Hola, humano del futuro"

No hay comentarios:
Publicar un comentario